Después de la cosecha no hemos parado, pero cuando lo hemos hecho a sido para acompañar a los niñ@s que han venido a vernos y juntos hemos aprendido como se hace la harina. Pero ya sabemos, los niños quieren más y más, y por ello nos hemos atrevido a hacer pan y magdalenas de espelta.
Estos talleres nos ayudan a salir de la monotonía, pero realmente son muy valiosos, pues nuestros jóvenes y futuros consumidores de PAN no saben a que sabe el pan de verdad.

Hacer la masa de espelta integral y amasar les encanta
Ellos ya saben que es una Harina Integral, y no les engañaran ya nunca. Ellos saben que un pan bueno y rico, se hace con harinas que solo son harinas. Ellos ya saben diferenciar un pan de verdad de uno que no lo es y sabrán valorar el trabajo del Agricultor, del Molinero y del Panadero, pues con sus manos han podido hacer el Pan.
Y los padres cuando les hemos contado lo poco que sabemos de harinas, se han echado las manos a la cabeza y se han sorprendido de saber que con gastando un poco más pueden comer un producto natural y de calidad.

Pasear por las intalaciones, por los molinos y la pequeña fabrica de pastas otra de las actividades
Muchos de ellos nunca harán pan en casa, pero si lo intentaran comprar. En muchos hogares donde no se hace repostería o panadería casera, un kilo de harina puede durar mucho tiempo y resulta que se han dado cuenta que comprar ese kilo de harina en DeSpleta puede suponer tener en la despensa una harina vulgar a tener una h

Su panes y sus madalenas, y se van encantados con la actividad
arina excepcional. Es un lujo que esta al alcance de todas las familias y de no es un lujo poder disfrutar en un rebozado de una harina de verdad.
Pues después de este verano ya hay más niños y más adultos que saben diferenciar un producto saludable y nutricional, como son nuestras harinas, de lo que no lo son.
Y esto es parte de nuestra responsabilidad como empresa, llegar a sociedad y si es a través de los más pequeños, más divertido.